Manual de uso para cargarse un grado universitario

  1. Hacer un plan de estudios que nazca obsoleto e inútil. Para ello es muy recomendable que los miembros de la Comisión que se encargue del tema no piensen nunca en los alumnos. Sólo en sí mismos.
  2. No hacer caso a las continuas peticiones de reforma que hacen esos profesores que no tienen ni idea de nada, pero que lo hacen para incordiar.
  3. Dejar que el tiempo pase. Si los alumnos se quejan, que se les apruebe por la cara. Así, con su título debajo del brazo, dejarán de quejarse.
  4. Darle una gran colleja a todo aquel que se preocupe por cuestiones como calidad, subir el nivel o exigir a los alumnos. Eso no se puede consentir. El alumno ya ha pagado. Eso le da derecho a todo, de forma automática y sin que requiera el más mínimo esfuerzo por su parte. Se trata de conseguir un título universitario, no de aprender.
  5. Transcurridos unos años y como el grado ya no es obsoleto, sino prehistórico, ofrecer un curso de especialización con alguna de las materias que debería haber tenido ese grado original. Pero ahora cobrando más dinero.
  6. Dejar pasar un par de años. La cosa caerá por su propio peso.
  7. Lamentarse y recordar que nadie hizo nada para evitar esto. Seguir cobrando dinero por los cursos que se hayan montado mientras tanto.